Si pudieras cambiar una ley, cuál sería y por qué.
Si pudiera cambiar una ley, haría que la educación de los hijos fuera un derecho y una responsabilidad principalmente de los padres, pero con un equilibrio que garantice siempre el bienestar del niño. No debería ser el Estado quien decida qué deben aprender nuestros hijos ni qué valores deben tener, porque cuando los gobiernos educan, muchas veces forman piezas para el sistema, no personas libres y conscientes. Pero tampoco podemos ignorar que hay padres que no cumplen con su deber, que no enseñan con amor, que no protegen ni guían.
Por eso, esta ley no significaría dar poder absoluto a los padres, sino devolverles su papel esencial en la educación, sin que ninguna institución imponga ideas ajenas a su familia. A la vez, debe existir un sistema justo para proteger a los niños de quienes, en lugar de educar, dañan. Nadie debería perder a sus hijos sin un juicio justo, pero tampoco ningún niño debería quedar atrapado en un hogar que no le brinda amor, respeto y cuidado.
La educación no es solo aprender a leer, escribir o calcular. Es aprender a vivir, a ser libres, a amarse a uno mismo, a encontrar un propósito. Y eso no lo enseñan en la escuela. Debemos permitir que los niños crezcan en un entorno donde puedan aprender lo que realmente importa, pero sin olvidar que su bienestar siempre debe estar por encima de cualquier derecho de los adultos. Porque ser padre no es solo traer un hijo al mundo, es ser digno de guiarlo.
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