La mente y la conciencia son las dos energías que rigen nuestro ser en el mundo. Si la mente fuera una bombilla, entonces la conciencia sería la electricidad que la enciende y la hace resplandecer. Algunas veces, nuestro sentido común brilla tan fuerte que refleja la claridad y la verdad, pero hay ocasiones en que la bombilla se queda oscurecida por las sombras de nuestras expectativas, deseos y temores del futuro.
En los momentos en que nuestra mente está inundada por la luz brillante de la conciencia, vivimos en paz y en armonía con el mundo. Nuestra naturaleza gentil y cariñosa irradia hacia los demás, calmando sus miedos y preocupaciones, y brindándoles momentos de felicidad y tranquilidad en su vida.
La calidad de nuestra conciencia determina la calidad de nuestra existencia. Cuando vivimos enfocados y presentes en el momento, la vida nos llena con una alegría y un amor que no podemos imaginar. Cada momento se convierte en una oportunidad para experimentar la vida de una manera más profunda y significativa.
Permite que tu mente y conciencia se unan, permitiendo que la bombilla de tu mente brille con intensidad en cada instante de tu vida. Al hacerlo, iluminarás todo lo que te rodea y compartirás tu luz con todos aquellos que encuentres en el camino de la vida.
¡Recuerda que debemos apreciar y cuidar nuestra conciencia para poder iluminar el camino y alcanzar el bienestar!
La verdad con amor y el amor de verdad, siempre.
Katriel Quin.

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