Etiqueta: viviendo el ahora

  • VIVIR EN EL AHORA…

    El pasado ya no nos pertenece, ya que no somos la misma persona. Cada día al despertar, emergemos como una nueva versión de nosotros mismos. No deberíamos desperdiciar tiempo pensando en lo que pudo haber sido en el pasado, ya que solo nos entristece recordar lo vivido o lo que no experimentamos.

    Podemos recordar, pero no debemos mirar atrás, ya que si lo hacemos, no nos daremos cuenta de que solo al final de nuestras vidas comprenderemos estas palabras que estoy intentando explicar.

    Aquellos que han estado en esa línea saben a lo que me refiero. Despertar repentinamente de ese letargo en el que nos hemos quedado mirando al pasado sin siquiera darnos cuenta de que la vida es lo que sucede mientras pensamos en lo que ya no es, lo que ya se fue, lo que ya no suma…

    Es cierto que los recuerdos siempre vivirán en nuestra mente, porque recordar también es vivir, como solía decir mi abuela. ¿Es bueno recordar? Sí, pero debemos hacerlo con la atención puesta en el aquí y ahora, en el momento en el que nos encontramos. Ahí es donde ocurre nuestra vida, en el presente, en el hoy, no en el mañana ni en el pasado mañana, sino en el hoy.

    Si supieras cuántas cosas te estás perdiendo por estar pensando en lo que sucedió o en lo que sucederá, no nacerías, porque no te daría tiempo suficiente para crecer y vivir como adulto. El tiempo que perdemos es casi toda una vida, y eso es una tragedia inmensa.

    Somos un conjunto de recuerdos y momentos vividos, pero eso será cuando ya no estemos aquí, porque mientras estemos, debemos escribir cada día el libro de nuestra historia, aquel que nos entregan en blanco y que vamos llenando día a día con nuestras decisiones y acciones.

    Es muy importante vivir en el presente, ya que todo lo que decidimos hoy repercutirá en nuestro mañana. Si alguien más está tomando las decisiones por ti, es porque estás absorto en el pasado o aterrado por el futuro, y en ese caso, habrás entregado tu presente en manos de alguien más. Esto no debería ser así, ya que tu vida te pertenece y debe ser vivida por ti, tomando decisiones y actuando siendo tú mismo, con tus virtudes y defectos, con tus buenos días y no tan buenos. Vivir completamente en el pasado o en lo que vendrá en el futuro no nos permite apreciar la grandeza del regalo de la vida, del tiempo y el espacio en el que estamos transitando en este mismo instante.

    AHORA, siéntete respirar, observa todo a tu alrededor… ESTÁS VIVIENDO TU VIDA. Es un breve instante frente al universo, pero te pertenece. Quizás dentro de 100 años nadie te recuerde, por eso y más, toma tu vida y VIVE EN EL AHORA. Te mereces todo lo que el universo te ofrece, y mañana será otro día. No pienses en eso… porque tu vida no está en el mañana, tu vida siempre estará aquí, en el ahora…

    La verdad con amor y el amor de verdad, siempre.

    Katriel Quin.
    ❤️♾️4U

  • LA VIDA ES UN VIAJE SOLO DE IDA.

    La vida es un viaje misterioso, lleno de sorpresas y con ticket solo de ida; Es la huida hacia adelante pero hacia ninguna parte. Y en cada paso que adelantamos en esta carrera de la vida, nos encontramos con momentos de felicidad y tristeza, triunfos y derrotas. A través de estas experiencias, aprendemos lecciones valiosas y nos convertimos en personas más sabias y comprensivas.

    Una de las experiencias más hermosas y universales es que la conexión con los demás, es esencial para nuestra existencia. El amor, la amistad y la empatía nos unen y nos ayudan a superar los desafíos más difíciles. En momentos de dificultad, encontramos consuelo en la compañía y en el apoyo de aquellos que nos rodean.

    Asimismo, el poder de la gratitud es algo que todos podemos recordar y atesorar. Ser agradecidos por las pequeñas cosas de la vida, por las personas que nos aman y por las oportunidades que nos brinda el mundo, nos ayuda a valorar lo que tenemos, a encontrar alegría en lo cotidiano y a enfrentar nuestros problemas con resiliencia y esperanza.

    Por último, nunca subestimes el poder del perdón. El perdón nos libera de la amargura y la ira, nos permite sanar y avanzar. Perdonar a los demás, y a nosotros mismos, es un paso fundamental hacia la paz y la reconciliación, tanto en nuestras relaciones como en nuestro espíritu.

    Lo que intento con esta reflexión, en este viaje llamado vida, es que recordemos siempre la importancia de conectar con los demás, practicar la gratitud y aprender a perdonar. Estos tres pilares nos ayudarán no solo a vivir una vida plena y significativa, sino también a crear un legado que perdure en el tiempo y en los corazones de aquellos que nos rodean.

    La verdad con amor y el amor de verdad, siempre!

    Katriel Quin ~~💜♾4U~~

  • AHORA QUIERO SER YO

    En esta fase de mi vida, abrazo cada instante de paz interior y armonía. No deseo justificar mis acciones o mis decisiones, mis caminos recorridos o mis destinos futuros. Elijo trascender, liberándome de la necesidad de explicaciones.

    Busco rodearme de almas cálidas, de personas empáticas y generosas, que propagan el amor en lugar del frío y la indiferencia.

    En este capítulo de mi existencia, estoy más enfocado y presente que nunca, plenamente consciente de que el tiempo no espera. Vivo mi sueño, siguiendo el consejo de aquellos que han cuidado y cuidarán de mí en el camino.

    En este momento sagrado de mi vida, me niego a lidiar con conflictos innecesarios, falsedades o estancamiento en un mundo en constante movimiento. En este tiempo, que me pertenece exclusivamente, no pretendo combatir sombras ni cargar con las cargas de otros. Deseo saborear lo que ya poseo, abrazar la paz en lugar de debatir, dejando que la razón pertenezca a otros, mientras disfruto de la serenidad que me brinda mi elixir vital matutino… cuidar de mí, arreglarme como si siempre saliera a enfrentarme al mundo y celebrar la vida, incluso sin razones específicas.

    En esta etapa de mi vida, dejo atrás las preguntas inútiles, pues sé que estoy en el camino correcto. Desde mi despertar, abrazo la libertad de volar según mi deseo, sin depender de nadie ni de otras alas.

    Los ángeles terrenales somos tú y yo, seres llenos de amor y confianza en la verdad, que tienden la mano a quien lo necesita, abrazan con el alma y aconsejan sin juzgar. Somos aquellos que, con una mirada, iluminan la vida de otros y levantan almas del suelo con palabras de aliento. Somos los que celebran la felicidad y permanecen a pesar de las adversidades.

    Transformarse en lo que anhelas recibir es, sin duda, alcanzar el éxito y el propósito de la vida. La verdadera libertad es la recompensa más preciada, sintonizando nuestro ser con las melodías del amor y la compasión.