Creo que mis animales favoritos siguen siendo los animales.
Al menos ellos siguen siendo auténticos, sin máscaras ni teatros.
En cambio nosotros, las personas… seguimos siendo idiotas: ya que somos la única raza que estando en riesgo de extinción, seguimos extinguiéndolo todo.
Cuando ya no perteneces a un lugar, la vida te lo dice, no con palabras, sino con pequeñas sacudidas que incomodan el alma.
Te coloca en rincones oscuros, donde todo parece confuso y pesado, para que mires más allá de lo conocido.
No temas al caos, porque es un mensajero. Lo que hoy duele, mañana te abrirá puertas que jamás imaginaste.
Escucha cuando la vida te empuja suavemente, aunque duela. Es su manera de guiarte, de mostrarte que la incomodidad no es un castigo, sino un llamado de atención, para que despiertes a las decisiones que debes tomar.
Es el primer paso hacia un camino más claro, hacia un lugar que te espera. Un lugar donde podrás sincronizarte con todas tus formas y estados, y ser más libre.
Más despierto. Más consciente de que cada decisión que tomas puede acercarte a esa libertad o alejarte de ella.
Por eso, vive en el ahora, porque es aquí y ahora donde tu vida ocurre. No en el pasado, ni en el futuro, sino en este instante, que es todo lo que tienes.
A veces, tenemos que aceptar que somos responsables de permitir que otros nos hagan daño. Nos hemos desahogado con las personas equivocadas, compartiendo nuestras luchas y preocupaciones sin pensar en las consecuencias. Aprendemos que no todos están capacitados para conocer lo que sucede en nuestras vidas. No podemos abrirles las puertas de nuestros problemas, ya sean con nuestra pareja, hermanos, hijos o amigos.
Es fundamental que antes de hablar, reflexionemos bien sobre lo que compartimos y, sobre todo, a quién se lo decimos. Hay demasiadas almas vacías en este mundo que pueden aprovecharse de nuestra vulnerabilidad. Debemos proteger nuestros sentimientos y ser más selectivos con quienes eligen entrar en nuestro mundo.
No necesitamos un mapa que nos diga dónde ir. Lo que importa es estar alerta a lo que sucede a nuestro alrededor. La incomodidad no es una opción; es un requisito para alcanzar lo que realmente deseamos. Si no estás dispuesto a enfrentar el fracaso, te quedarás estancado. Fracasar significa aprender, y cada error es una lección que te acerca a la mejora.
Deja de suponer. Haz preguntas y sé consciente de las palabras que usas; cada decisión que tomas afecta a los demás y, como consecuencia, a ti también. No te tomes todo de manera personal. Amarte a ti mismo no es una elección; es una necesidad. Si no te valoras, no encontrarás satisfacción en nada ni en nadie, y estarás regalando tu tiempo mendigando lo que anhelas, aquí, allí y en cualquier parte. Eso está muy mal visto en un mundo lleno de etiquetas y superficialidad. No nos mintamos: si lo haces, estás muerto, aunque sigas vivo.
La vida no espera. Si te demoras en descubrir tu valor, perderás oportunidades. Debes darte cuenta de que la felicidad no depende de los demás. Es fundamental que rompas las limitaciones que tu ego impone, porque solo así podrás comenzar a trabajar hacia tu verdadero potencial. Comprende de una vez que el cambio no llegará solo; tú tienes que hacerlo realidad. Así que deja de esperar y comienza a actuar. No hay tiempo que perder pensando continuamente en cómo lo harás; olvídate del ‘cómo’. ¡Ponte en marcha, y el ‘cómo’ aparecerá por sí mismo!
En la actualidad, una creciente cantidad de hombres y mujeres optan por permanecer solteros. Esta decisión se basa en una variedad de factores, que incluyen el miedo a las responsabilidades y el compromiso, el deseo de mantener la independencia y, en muchos casos, la creciente prevalencia del egoísmo en la sociedad moderna.
Muchas personas temen las responsabilidades y el compromiso que conlleva estar en una relación seria. Tener una pareja significa tener que tomar decisiones juntos, trabajar en equipo y comprometerse a construir una vida juntos. Es comprensible que algunas personas se sientan abrumadas por estos desafíos y prefieran evitarlos por completo.
Otro factor que ha contribuido al aumento de la soltería es el deseo de mantener la independencia. Muchas personas quieren tener la libertad de hacer lo que quieran, cuando quieran, sin tener que comprometerse con otra persona. La idea de tener que compartir su patrimonio con otra persona, o incluso tener que responder a las necesidades de otra persona, puede parecer una carga pesada para algunos.
Sin embargo, hay quienes argumentan que esta decisión de permanecer soltero en realidad se debe a una creciente tendencia hacia el egoísmo en la sociedad moderna. En lugar de valorar las relaciones significativas y la conexión humana, muchas personas están más preocupadas por sus propias necesidades y deseos. Ya no se respeta ni se confía en los demás como antes, y mantener las relaciones se ha vuelto cada vez más difícil en este clima de individualismo y falta de empatía.
Es cierto que vivir solo tiene sus beneficios, pero también hay muchas desventajas. Llega un momento en la vida en que se envejece y se extrañan las conexiones humanas significativas. Al elegir permanecer soltero durante toda su vida, es posible que algunas personas lamenten la libertad que disfrutaron en su juventud y se den cuenta demasiado tarde de que el precio que pagaron por esa libertad fue el de la soledad.
En definitiva, mientras que algunas personas pueden optar por permanecer solteras debido a sus temores y deseos personales, también es importante reconocer que la cultura egoísta de la sociedad moderna puede estar contribuyendo a esta tendencia. Como seres humanos, necesitamos la conexión y el apoyo de otros para vivir una vida plena y satisfactoria, y es importante no perder de vista este hecho.