Etiqueta: pensamientos

  • Quién corre, no ve.

    Hay una forma de cansancio que no nace del camino, sino de la lucha constante contra el propio camino. Uno quiere llegar antes de tiempo, entender lo que todavía no ha terminado de revelarse y cerrar heridas que aún están pronunciando su última palabra. Después descubre que no era la vida quien lo estaba agotando. Era la prisa.

    La tierra nunca le pide permiso a la semilla para empezar a transformarla. Primero desaparece lo que parecía firme. Después se rompe lo que parecía completo. Solo mucho más tarde aparece aquello que todos llaman nacimiento. Desde fuera parece que no ocurre nada. Desde dentro, todo está cambiando.

    También nosotros vamos dejando una voz sembrada en nuestro interior. Cada palabra que repetimos encuentra un lugar donde quedarse. Unas alimentan la esperanza. Otras alimentan el miedo. Y llega un día en que dejamos de distinguir si vivimos la realidad o aquello que llevamos años diciéndonos sobre ella.

    Entonces comprendí que la paz nunca había estado al final del camino esperándome. Siempre había caminado a mi lado. Era yo quien no podía verla porque iba demasiado deprisa.

    Desde ese día dejé de pedirle a la vida que corriera conmigo.

    Y fue la primera vez que sentí que ella no estaba llegando tarde.

    Era yo quien, por fin, había llegado a su tiempo.

    La verdad con amor y el amor de verdad, siempre. 

    Katriel Quin. 

    Quien corre, no ve.
  • EL VERDADERO DIA.

    Abrir los ojos es apenas un gesto del cuerpo. Despertar la conciencia es un acto del alma.

    El mundo exterior se ilumina con la luz del sol, pero la vida interior solo se enciende cuando decides estar presente.

    Hay quienes pasan el día viendo, pero sin mirar; oyendo, pero sin escuchar.

    La conciencia es ese segundo nacimiento que no depende de la mañana ni de la noche.

    Cuando despiertas por dentro, entonces sí comienza tu verdadero día.

    LA VERDAD CON AMOR Y EL AMOR DE VERDAD, SIEMPRE. 

    Katriel Quin. 

  • Hay personas que dan miedo…

    Hay personas que dan miedo.

    Pero no porque griten, amenacen o impongan.

    Sino porque ya no necesitan nada.

    Porque han aprendido a vivir sin pedir, sin arrastrarse, sin mendigar cariño ni respeto.

    Porque si están contigo, es porque quieren, no porque les falte.

    Y esas personas…

    cuando se hartan, se van.

    Y cuando se van, no vuelven.

    No hacen ruido. No discuten. No explican.

    Solo recogen su paz, su dignidad, y se marchan sin mirar atrás.

    Porque todo lo que tienen, lo construyeron sin ti.

    Y porque el silencio, para ellas, no es castigo: es hogar.

    Por eso, si un día te cruzas con alguien así…

    cuídalo.

    No juegues con su confianza. No pongas a prueba su paciencia.

    No le faltes el respeto creyendo que siempre estará.

    Porque si lo pierdes, lo perderás de verdad.

    Y entonces entenderás que hay ausencias que no se llenan.

    Y hay adioses que no tienen regreso.

    La verdad con amor y el amor de verdad, siempre.

    katriel Quin.

    Hay personas que dan miedo…..

    Katriel Quin.

  • Hay personas que dan miedo…

    Hay personas que dan miedo.

    Pero no porque griten, amenacen o impongan.

    Sino porque ya no necesitan nada.

    Porque han aprendido a vivir sin pedir, sin arrastrarse, sin mendigar cariño ni respeto.

    Porque si están contigo, es porque quieren, no porque les falte.

    Y esas personas…

    cuando se hartan, se van.

    Y cuando se van, no vuelven.

    No hacen ruido. No discuten. No explican.

    Solo recogen su paz, su dignidad, y se marchan sin mirar atrás.

    Porque todo lo que tienen, lo construyeron sin ti.

    Y porque el silencio, para ellas, no es castigo: es hogar.

    Por eso, si un día te cruzas con alguien así…

    cuídalo.

    No juegues con su confianza. No pongas a prueba su paciencia.

    No le faltes el respeto creyendo que siempre estará.

    Porque si lo pierdes, lo perderás de verdad.

    Y entonces entenderás que hay ausencias que no se llenan.

    Y hay adioses que no tienen regreso.

    La verdad con amor y el amor de verdad, siempre.

    katriel Quin.

    Hay personas que dan miedo…..

    Katriel Quin.

  • EL HOMBRE DEL MEDIO

    La gente a su alrededor parecía encajar con facilidad. Unos eran ruidosos y vibrantes; otros, reservados y tranquilos. Algunos tomaban bandos, defendían ideas con pasión, se sumergían en grupos que los acogían. Pero él… él siempre estaba en el medio.

    Al principio, pensó que quizás esa era la clave. Aristóteles decía que en el término medio estaba la virtud, que el equilibrio era la mejor forma de vivir. Pero con el tiempo, se dio cuenta de que la virtud no siempre trae compañía. Porque en el medio no había multitudes. En el medio estaba solo.

    Intentó moverse, irse a un lado o al otro, pertenecer. Pero cuando intentaba ser más duro, lo llamaban insensible; cuando mostraba su sensibilidad, lo tachaban de débil. Si reía demasiado, le pedían seriedad; si era serio, le decían que le faltaba alegría. Nunca era suficiente para nadie.

    Así que un día dejó de intentarlo. Se sentó en el centro del camino y simplemente observó. Vio a los que corrían de un lado a otro, buscando identidad en un grupo, en una creencia, en una etiqueta. Y entonces comprendió: tal vez su destino no era pertenecer, sino ver. Entender.

    Quizás el término medio no era un lugar de soledad, sino un punto de claridad. Un sitio donde uno puede mirar sin filtros, sin las limitaciones de los extremos.

    LA VERDAD CON AMOR Y EL AMOR DE VERDAD, SIEMPRE.

    Katriel Quin.
    💜♾️4U

  • TODO ES UN CICLO CON Y SIN FIN.

    Hablando conmigo mismo durante todos estos años, transitando la enfermedad y que me ha obligado a ausentarme de la vida social y laboral, he comprendido lo importante que es aceptar que todo en la vida es temporal. Durante mucho tiempo, me he resistido a adaptarme a los cambios inevitables, peleando contra la realidad que me rodea. Pero ahora, en este momento de reflexión, encuentro tranquilidad al entender que todo tiene un final, sin excepción.

    Es un desafío aceptar que incluso nuestra existencia, tan ligada a nuestras relaciones y a nuestras emociones profundas, llegará a su fin en algún momento. Sin embargo, al aceptarlo, descubro una sensación de paz que antes desconocía. Aprender a aceptar con cariño tanto las experiencias positivas como las negativas que nos brinda la vida es liberador y enriquecedor.

    He aprendido a abrazar cada momento que se cruza en mi camino con calma y sin apegos, ya sean momentos de felicidad fugaz o momentos dolorosos de estos que dejan huellas para toda la vida. Estas experiencias, tan breves como destellos en el universo, se enlazan en un ciclo eterno.

    Si pudiéramos alejarnos de pensar en las cosas como buenas o malas, nos daríamos cuenta de que todo está diseñado para que crezcamos y nos sintamos bien. Cada prueba, cada logro y cada despedida forman parte de un ciclo que no tiene fin. Al aceptar esto, encontramos la fuerza necesaria para caminar con otra actitud por nuestra vida.

    Así que, en medio de esta situación en la que cada uno vive, permitámonos liberarnos de la lucha constante. Dejemos que la paz inunde nuestros corazones, mientras nos sumergimos en el flujo de lo que es, abrazando con entendimiento y mucho amor, sin olvidarnos de agradecer a la vida, aunque a veces no tenga piedad. Cada momento y cada latido de esta, nuestra vida.

    Total, ¿para qué queremos entender tantas cosas? Si al final, todos nos vamos de aquí y ya sabemos de sobra que nadie sale de este mundo vivo. Entonces, lo mejor es no esperar nada y vivir el ahora, porque es lo único que tenemos y nos pertenece de verdad. Si tuviera que darte un consejo, solo te diría que trabajes el desapego hacia lo que te hace sentir mal, hacia todo lo material que no sea estrictamente necesario, y hacia cualquier banalidad, tanto como puedas y cuanto antes mejor.

    La verdad con amor y el amor de verdad, siempre.

    Katriel Quin.