Etiqueta: la fuerza que tiene el amor propio

  • LA DIGNIDAD NO ES ORGULLO.

    La dignidad no hace ruido.

    No discute, no pelea, no exige.

    Se queda de pie cuando todo alrededor se derrumba.

    Se seca las lágrimas a escondidas, recoge sus pocas fuerzas, y camina.

    No necesita testigos, ni aplausos, ni justicia.

    La dignidad sólo necesita una cosa: ser fiel a uno mismo.

    A veces te la quitan todo: el lugar, el nombre, la voz.

    A veces te señalan, te juzgan, te dejan solo.

    Y aun así —o quizá precisamente por eso—

    es cuando descubres que la dignidad no era algo que te podían arrancar.

    Era algo que nacía de dentro y que nadie más podía tocar.

    El orgullo grita: “Yo no me dejo pisotear.”

    La dignidad susurra: “Aunque me humillen, yo no perderé mi verdad.”

    El orgullo se levanta para ganar.

    La dignidad se levanta para no perderse a sí misma.

    Hay derrotas que destruyen, y derrotas que salvan.

    Cuando todo parece perdido, quien tiene orgullo se queda vacío.

    Quien tiene dignidad, se convierte en una semilla enterrada:

    invisible para los ojos de todos…

    pero viva, intacta, esperando el momento de florecer.

    Porque al final, no gana quien más fuerza tiene,

    ni quien más alto grita.

    Gana quien, aún roto, sigue eligiendo el amor,

    sigue eligiendo la luz,

    sigue eligiéndose a sí mismo.

    LA VERDAD CON AMOR Y EL AMOR DE VERDAD, SIEMPRE.

    Katriel Quin.

  • NADA ES MAS PODEROSO QUE MI PAZ

    ¿Qué te saca de tus casillas?

    La vida es un viaje de crecimiento y autoconocimiento, y cada experiencia que atravesamos nos brinda la oportunidad de aprender y evolucionar. Uno de los logros más significativos en este camino es alcanzar un estado de paz interior que nos permita enfrentar los desafíos y las adversidades con serenidad y gracia.

    Encontrar esa paz interior y equilibrio emocional es un tesoro invaluable, especialmente en un mundo que a menudo parece caótico y agitado. Al cultivar un espacio de calma y serenidad en nuestro interior, nos volvemos inquebrantables ante las turbulencias externas. Nada puede sacarnos de nuestras casillas, ya que nuestra fuerza reside en el amor y la aceptación que sentimos hacia nosotros mismos y hacia la conexión con la creación.

    Desapegarse de lo que no nos pertenece y elevar nuestra conciencia son pasos cruciales para comprender la verdadera naturaleza de nuestro poder interior. Al desaprender lo que nos impide ser, nos liberamos de las ataduras que nos mantienen enraizados al suelo y, finalmente, abrimos nuestras alas para volar.

    Esta travesía de autodescubrimiento y crecimiento nos enseña que no nos falta nada para ser quienes deseamos. Lo único que necesitamos es dejar ir lo que nos pesa, aceptarnos tal como somos y abrazar nuestra conexión con el mundo que nos rodea. Así, encontramos nuestra paz y nos volvemos invulnerables a los vaivenes de la vida.

    Katriel Quin.

    HOY VAN A OCURRIR UN MONTÓN DE COSAS MARAVILLOSAS PARA TODOS. ASI LO DECRETO.
  • La verdad siempre, aunque duela.

    Dejar de mentir es un objetivo noble y necesario para llevar una vida más auténtica y construir relaciones sólidas y basadas en la confianza. Aquí reflexiona sobre la importancia de la honestidad y cómo lograrlo:

    En un mundo donde la verdad parece cada vez más difícil de encontrar, la honestidad se convierte en una habilidad valiosa y esencial para forjar relaciones significativas y cultivar nuestro crecimiento personal. El primer paso para dejar de mentir es reconocer y aceptar que la mentira es un hábito perjudicial que no nos beneficia a largo plazo.

    Ser conscientes de nuestras mentiras y buscar comprender las razones detrás de ellas es fundamental para superar este comportamiento. Pregúntate a ti mismo: ¿Por qué miento? ¿Es por miedo al rechazo, al fracaso, al juicio o a enfrentar la realidad? La autoconciencia nos permite identificar y abordar la raíz del problema.

    La práctica de la honestidad con uno mismo es crucial. Al ser honestos con nosotros mismos, reconocemos nuestros pensamientos, emociones y acciones sin juzgarlos, aceptándolos como parte de nuestro ser auténtico. Esta autoaceptación nos da la fuerza para enfrentar nuestras verdades, por difíciles que sean, y nos empodera para vivir desde nuestra esencia.

    Comienza por cultivar la honestidad en las pequeñas cosas. Practica decir la verdad en situaciones cotidianas y enfrenta tus miedos. Con el tiempo, esto se convertirá en un hábito y te darás cuenta de que ser honesto es menos intimidante de lo que parece.

    Recuerda que la honestidad no solo implica decir la verdad, sino también expresarla con compasión y empatía. Aprende a comunicar tus pensamientos y sentimientos de manera constructiva, buscando entendimiento y aceptación mutuos.

    Del mismo modo, rodearse de personas que valoran la honestidad y la sinceridad puede alentarnos a mantenernos fieles a nosotros mismos y a nuestros valores. Al continuar en este camino de autenticidad, dejar de mentir se volverá una parte natural de nuestra vida, y descubriremos la libertad y la satisfacción que la verdad puede brindarnos.

    Es importante recordar que nadie es perfecto, y todos podemos cometer errores. Cuando te encuentres en una situación en la que hayas mentido, reconoce y enmienda tus acciones. La responsabilidad y la humildad son características clave en un camino hacia una vida auténtica y basada en la honestidad.

    No es un camino fácil, pero es uno que vale la pena seguir. Al adoptar la verdad como un principio fundamental en nuestra vida, nos liberamos del peso de las mentiras, construimos relaciones más profundas y significativas, y cultivamos una vida de integridad y autenticidad.

    La verdad con amor y el amor de verdad, siempre.

    Katriel Quin.

  • VALIENTES DE CORAZÓN

    En esta etapa de mi vida, he encontrado inspiración en aquellos valientes de corazón, personas que no temen dar el salto, soltar y enfrentarse a lo desconocido. A pesar de ser mortales como todos nosotros, son estas almas intrépidas las que iluminan el camino, demostrándonos que el miedo es efímero y que solo el instinto de supervivencia es constante.

    Me he dado cuenta de que este mundo está lleno de cobardes, aquellos que eligen luchar en batallas ajenas, proyectando sus miedos y frustraciones sobre los demás. Sin embargo, estos valientes de corazón nos enseñan que el verdadero enemigo no se encuentra fuera de nosotros, sino en nuestro interior, y que enfrentarlo es la clave para desatar nuestro auténtico potencial.

    A medida que avanzo, trato de adoptar la valentía de estos héroes cotidianos, enfrentando mis temores más profundos y desentrañando los misterios de mi alma. Y aunque el camino no siempre es fácil, sé que, al final, la recompensa es un crecimiento personal inquebrantable y un entendimiento más profundo de mí mismo y del mundo que me rodea.

    Así, en cada paso que doy, en cada decisión que tomo, elijo honrar a esos valientes que han cambiado el curso de mi vida. Los celebro y agradezco por mostrarme que el valor no solo se encuentra en las grandes hazañas, sino también en los pequeños actos de amor y compasión, en las decisiones que tomamos y en los momentos en que, a pesar del miedo, decidimos avanzar con el corazón en alto.

    Que esta reflexión llegue a corazones dispuestos a entenderla y compartirla, para que juntos, como valientes de corazón, sigamos expandiendo amor, comprensión y valentía en este mundo. Valentía para lograr ese amor a ti por todo lo que eres y mereces. Porque mereces el amor de verdad, ese mismo, que con tanto cariño siempre entregas los demás.

    La verdad con amor y el amor de verdad, siempre.

    Katriel Quin.

    📸: Eric Houck
  • AHORA QUIERO SER YO

    En esta fase de mi vida, abrazo cada instante de paz interior y armonía. No deseo justificar mis acciones o mis decisiones, mis caminos recorridos o mis destinos futuros. Elijo trascender, liberándome de la necesidad de explicaciones.

    Busco rodearme de almas cálidas, de personas empáticas y generosas, que propagan el amor en lugar del frío y la indiferencia.

    En este capítulo de mi existencia, estoy más enfocado y presente que nunca, plenamente consciente de que el tiempo no espera. Vivo mi sueño, siguiendo el consejo de aquellos que han cuidado y cuidarán de mí en el camino.

    En este momento sagrado de mi vida, me niego a lidiar con conflictos innecesarios, falsedades o estancamiento en un mundo en constante movimiento. En este tiempo, que me pertenece exclusivamente, no pretendo combatir sombras ni cargar con las cargas de otros. Deseo saborear lo que ya poseo, abrazar la paz en lugar de debatir, dejando que la razón pertenezca a otros, mientras disfruto de la serenidad que me brinda mi elixir vital matutino… cuidar de mí, arreglarme como si siempre saliera a enfrentarme al mundo y celebrar la vida, incluso sin razones específicas.

    En esta etapa de mi vida, dejo atrás las preguntas inútiles, pues sé que estoy en el camino correcto. Desde mi despertar, abrazo la libertad de volar según mi deseo, sin depender de nadie ni de otras alas.

    Los ángeles terrenales somos tú y yo, seres llenos de amor y confianza en la verdad, que tienden la mano a quien lo necesita, abrazan con el alma y aconsejan sin juzgar. Somos aquellos que, con una mirada, iluminan la vida de otros y levantan almas del suelo con palabras de aliento. Somos los que celebran la felicidad y permanecen a pesar de las adversidades.

    Transformarse en lo que anhelas recibir es, sin duda, alcanzar el éxito y el propósito de la vida. La verdadera libertad es la recompensa más preciada, sintonizando nuestro ser con las melodías del amor y la compasión.

  • Dedicarme tiempo a mi

    ¿A qué te gustaría dedicar más tiempo todos los días?

    Cada día es un día vivido, y así es como vivo un día, a estrenar, cada día. Katriel Quin