Etiqueta: el éxito y el fracaso

  • DEJEMOS YA DE QUEJARNOS TANTO…

    No necesitamos un mapa que nos diga dónde ir. Lo que importa es estar alerta a lo que sucede a nuestro alrededor. La incomodidad no es una opción; es un requisito para alcanzar lo que realmente deseamos. Si no estás dispuesto a enfrentar el fracaso, te quedarás estancado. Fracasar significa aprender, y cada error es una lección que te acerca a la mejora.

    Deja de suponer. Haz preguntas y sé consciente de las palabras que usas; cada decisión que tomas afecta a los demás y, como consecuencia, a ti también. No te tomes todo de manera personal. Amarte a ti mismo no es una elección; es una necesidad. Si no te valoras, no encontrarás satisfacción en nada ni en nadie, y estarás regalando tu tiempo mendigando lo que anhelas, aquí, allí y en cualquier parte. Eso está muy mal visto en un mundo lleno de etiquetas y superficialidad. No nos mintamos: si lo haces, estás muerto, aunque sigas vivo.

    La vida no espera. Si te demoras en descubrir tu valor, perderás oportunidades. Debes darte cuenta de que la felicidad no depende de los demás. Es fundamental que rompas las limitaciones que tu ego impone, porque solo así podrás comenzar a trabajar hacia tu verdadero potencial. Comprende de una vez que el cambio no llegará solo; tú tienes que hacerlo realidad. Así que deja de esperar y comienza a actuar. No hay tiempo que perder pensando continuamente en cómo lo harás; olvídate del ‘cómo’. ¡Ponte en marcha, y el ‘cómo’ aparecerá por sí mismo!

    LA VERDAD CON AMOR Y EL AMOR DE VERDAD, SIEMPRE.

    Katriel Quin.

  • “LOS DOS HERMANOS”

    Había una vez dos hermanos que trabajaban juntos en una granja, pero que tenían personalidades muy diferentes. El mayor era muy negativo y siempre encontraba algo que criticar en todo lo que hacía su hermano menor. El menor, por otro lado, era muy positivo y siempre trataba de encontrar la manera de solucionar los problemas que se presentaban en la granja.

    Un día, el mayor de los hermanos decidió dejar la granja y convertirse en un mercader. Se fue al pueblo y gastó todo el dinero que tenía en lujos y placeres, mientras que el hermano menor se quedó en la granja trabajando sin descanso para asegurarse de que todos los animales estuvieran bien cuidados y la cosecha estuviera lista a tiempo.

    Pero después de un tiempo, llegó una fuerte sequía que hizo que la cosecha se marchitara y los animales sufrieran. El hermano menor no se dio por vencido y trabajó horas extra para encontrar la manera de alimentar a sus animales, mientras que el hermano mayor regresó de la ciudad con las manos vacías y sin saber cómo ayudar.

    Finalmente, gracias a la perseverancia y a la creatividad del hermano menor, lograron superar la sequía y salvar la granja. Y entonces se dio cuenta de que no importaba cuánto dinero tuviera o cuán lujosas fueran sus ropas, lo importante era estar allí para su familia en los momentos difíciles.

    El mensaje reflexivo de este cuento es que la perseverancia y la creatividad son las claves del éxito en cualquier situación, y que el trabajo en equipo y el apoyo mutuo son fundamentales en los momentos difíciles. En lugar de criticar a los demás y ser negativos, debemos tratar de encontrar la manera de solucionar los problemas juntos, enfocándonos siempre en el bienestar de todos.

    La verdad con amor y el amor de verdad, siempre.

    Katriel Quin .