Dar porque así lo sientes, es como verter agua de nuestra propia fuente, sin medir su caudal, simplemente porque el deseo de compartir brota naturalmente. Cuando damos de esta manera, sin esperar que algo vuelva hacia nosotros, tocamos una forma pura de felicidad que nace del amor desinteresado.
Es como la tierra que da sus frutos a raudales, sin preguntar quién recogerá la cosecha. En este desprenderse y ofrecer lo que sentimos, encontramos una paz interior que no se compra ni se vende, porque su valor reside en la intención. Así, al dar por el simple placer de hacerlo, descubrimos un mundo donde la bondad se multiplica y retorna como un eco de bienestar compartido.
Para mí, «tenerlo todo» significa alcanzar la habilidad de entender nuestro propósito en la vida, comprender la razón por la que estamos aquí. No hablo de religiones específicas, sino de una disposición general para aceptar que todo es posible.
Sin embargo, sin entrar en detalles no explorados, es curioso cómo la ciencia avanza a pasos agigantados en crear productos para ralentizar el envejecimiento, pero aún no entendemos cómo funciona el alma, cómo opera nuestro cerebro con lo espiritual, hasta dónde llegan nuestras creencias a limitarnos que poseemos un poder infinito para alcanzar cualquier cosa y con esto incluyo el poder de la autocuración o autosanación, o porque no nos cuentan el verdadero funcionamiento completo de la glándula pineal?
El Universo está lleno de misterios.
Hay tantas preguntas sobre la vida que en ocasiones podemos sentirnos abrumados por la información contradictoria, llevando a la conclusión de que quizás es mejor no saber nada, porque no existe una verdad absoluta.
Para cada uno de nosotros, «tenerlo todo» podría significar encontrar nuestro propósito vital. Mientras no logremos esto, la vida puede carecer de sentido. Lograr tal comprensión es un verdadero arte, una destreza que es difícil de explicar y de comprender completamente. Sin embargo, tengo claro que, si queremos descubrir quiénes somos realmente, recordar de dónde venimos y entender nuestra misión aquí, necesitamos despojarnos de las expectativas que la sociedad ha impuesto sobre nosotros.
A menudo vivimos aparentando en lugar de ser quienes realmente somos, debemos dejar de ser lo que los demás quieren que seamos y empezar a vivir auténticamente, aceptando nuestra verdadera esencia. Reconocer la luz que llevamos dentro y entender que somos una manifestación de luz y de esa fuente de creación, es crucial, para la evolución.
Esta es mi perspectiva, sobre lo que significa para mí «tenerlo todo», es una búsqueda constante de autenticidad interna y de conexión con la divinidad que reside en cada uno de nosotros. De recordar quiénes somos, de donde hemos venido y poder así reconocer el propósito que debemos cumplir cada uno de nosotros.
Esta transformación interna nos ayudará a entender mejor nuestra existencia y vivir con un propósito real. Con estos pensamientos en mente, enfoco cada día en explorar, aprender y crecer. Cada paso que doy hacia la comprensión personal también contribuye al bienestar de todos y a la elevación espiritual de la humanidad. No hay límite en este camino de autoconocimiento y unión con lo divino, y mi compromiso es seguir avanzando con determinación y humildad en este viaje de la vida.
LA VERDAD CON AMOR Y EL AMOR DE VERDAD, SIEMPRE.
Katriel Quin.
Cuando amanecer es uno de los regalos más bonitos que recibes cada día y no nos damos cuenta porque vivimos en un corre corre, que no nos llevará nunca a nada que esté cerca de la felicidad.
Agradezco a la vida, cada momento es significativo en mi vida, cada persona es aprendizaje en mí, que me nutre de vivencias, de vida y otras cosas… pero nosotros también entregamos experiencias a los demás, somos energía kármica, y esta se encarga de llevar los mensajes del universo a los que lo necesitan, mientras, al mismo tiempo recibimos nuestros propios mensajes, una vez concluya, estas personas solo mensajeras desaparecen sin más. O desaparecemos sin más… y a veces no existen motivos que justifiquen eso… a veces nos enfocamos en el ¿por qué?
Recordemos esto: somos humanos que servimos a la fuente creadora a tejer lazos del destino del tiempo y del espacio infinito con ese hilo que nos conecta a todo el universo, hay días que somos humanos y hay días que somos ángeles, esos días en los que somos ángeles no somos del todo conscientes de lo que hacemos o decimos, pues una fuerza muy notable nos impulsa a salir de la rutina y es ahí cuando el ángel mensajero tiene que llevar un mensaje y luego volver a su vida, esta entrega de mensajes puede durar horas y algunas veces la vida entera…
Debemos recordar esto, que los que llegan como mensajeros, nunca podrán quedarse….. cada uno debe volver a su vida, seguramente no allí donde la dejó, pero sí donde vuelve a ser uno con todo… entonces la pregunta correcta que debemos hacernos es ¿para qué está ocurriendo esto en mi vida? ¿Qué debo aprender de todo esto que vivo?
Por todo esto sé que alguna vez estuviste en mi vida como mensajero/a, y tuviste que volver a ti, por la causa que fuera… GRACIAS POR TU TIEMPO, POR EXISTIR, gracias por la enseñanza, por el mensaje, a todos esos maestros que vamos recibiendo en el camino hacia el único ser que todos somos.
En la noche que se esconde entre los sueños, se desdibuja mi alma en la penumbra, y la vida se me escapa entre los dedos, como un susurro helado en la llanura.
Mis ojos se pierden en la inmensidad, buscando respuestas a preguntas sin razón, mientras mi corazón late en soledad, y el viento silba su triste canción.
Pero aun así, en la oscuridad, hay una luz que siempre brilla, que me da fuerza para continuar, y me abriga en la noche fría.
Es el amor que me sostiene, esa llama que nunca se apaga, la esperanza que siempre mantiene, la fe en que el mañana será mejor que hoy.
Así es la vida, un camino sinuoso, plagado de tropiezos y obstáculos, pero siempre hay un rayo luminoso, que nos ilumina en los momentos más oscuros.
Y así, en el camino de la vida, avanzamos con paso firme y decidido, siempre en busca de la verdad escondida, y el amor que nos mantiene unidos.
que sopla sin descanso en mi mente y mi corazón, en busca de algo que parece estar siempre perdido, una pasión que nunca tiene una razón.
Suplicando amor, buscando un lugar,
arrastrando mi dignidad y mi amor propio,
Enamorado de alguien que nunca me ve con bondad, sintiendo solo dolor en lo más hondo de mi alma.
¿Por qué sacrificar la vida, por este amor que solo me consume?
¿Por qué mi corazón sigue apostando por seguir mendigando lo imposible?
¿Será porque me autoengaño?, ¿buscando en ti lo que no veo ni en mí?
¿O es que aún no me amo lo suficiente?
Este amor no puede ser amor; pues no me da paz, me hace mucho mal, pues me aleja de mí y aun así con todo lo llorado, sigue esclavizándome en una espiral de miedos y culpabilidad, por seguir enamorado de quien acepté la herida…
Pero esta vez sé, que ya lo aprendí y así lo siento, que para encontrar ese amor verdadero fuera, primero debo encontrarlo en mi mismo, dentro.
Amándome…, solo así encontraré ese camino al amor más genuino.
Mira hacia dentro y júrate siempre amor eterno.
Cuida de tu bienestar y nunca busques en otros lo que aún te falta, porque solo tú puedes encontrar esa felicidad, y así es como el verdadero amor te encontrará.
Solo entonces y sin demora, oirás en tu interior la sonrisa más dulce, la sonrisa de aquel que fuiste en tu infancia, siendo esta la señal que en tu corazón sonará.