Categoría: Reflexión

  • NI GANAS, NI PIERDES. SIEMPRE APRENDES.

    En esta vida, no hay ganancias ni pérdidas. Desde el momento en que llegaste a este mundo, lo hiciste sin posesiones materiales, sin expectativas ni logros pasados. Sin importar el rumbo que tome tu vida, siempre estarás en un estado de ganancia, siempre caminando junto a la victoria.

    Nuestra existencia es un constante proceso de crecimiento y aprendizaje, donde cada experiencia, ya sea desafiante o gratificante, nos brinda oportunidades para fortalecernos y evolucionar. No existe una derrota absoluta, solo son lecciones y aprendizajes.

    Así pues, avanza con confianza y determinación, sabiendo que en cada paso del camino, estás adquiriendo la invaluable riqueza de la experiencia y la sabiduría. Celebra cada logro, sin importar cuán pequeño pueda parecer, y mantén la certeza de que estás destinado a triunfar en tu propio camino, que encima es especial, porque es único.

    La verdad con amor y el amor de verdad, siempre.

    Katriel Quin.

  • Nunca supongas que los demás están entendiendo lo que estás diciendo.

    A veces no somos conscientes de todo eso que al hablar, hacemos entender a los demás. Suponemos que la otra persona nos está entendiendo, que en realidad nos está escuchando, ya que luego te das cuenta por su manera de actuar que no entendió nada de lo que dijiste o simplemente le importa una mierda aquello que dijiste desde el corazón. A veces perder el tiempo es una constante en nuestras vidas.

    Mejor no hablar, ni siquiera cuando te pidan consejo. Nadie es maestro de nadie, nadie tiene la llave de las puertas del otro. Nadie posee la verdad de nada. Y todos somos iguales frente a la muerte.

    Nadie es luz ni oscuridad, porque eso solo lo decide nuestros actos en la más íntima soledad. Porque todo lo que uno haga en público no cuenta, eso es un simple escaparate. Que es muy necesario para poder seguir manteniendo el disfraz que cada uno escoge para parecerse a ese personaje que hemos creado con tanto cariño, a lo largo de nuestra vida y siempre basándose en nuestros deseos.

    Sin embargo estamos muy lejos de ser auténticos, porque podemos ser auténticos en muchas áreas pero no en todas, nadie es uno mismo todo el tiempo, según con quien nos mostramos a los demás…. A nadie vamos mostrando por ahí nuestros más íntimos pensamientos, ni actuamos como somos en la íntima soledad, y es ahí cuando estás solo y te has percatado de que nadie te está observando, porque ni siquiera al lado de tu pareja nadie es 100 × 100 uno mismo, porque uno no cuenta todo, porque nos guardamos verdades que pueden doler o que pueden no entender. Por eso no escuchemos la voz de nuestro interior y ese es uno de los motivos de porque hay muchas personas que no pueden estar solas, y es porque no le gusta escuchar lo que oyen dentro de su mente…. Que normalmente tiene que ver con el miedo, la culpa, la vergüenza…. Y Seguro que muchas más….

    Este Post no va dirigido a nadie, ni tampoco estoy diciendo que tengamos que ser auténticos todo el rato, como ir sin disfraz por la vida, no estoy diciendo eso, lo que estoy diciendo es que debemos entender que cuando nos mostramos a los demás, debemos ser lo más auténticos que podamos. Porque mostrarse de una forma delante y comportarte de otra por detrás, queda como algo espantoso, como algo que podría romper incluso hasta la confianza que esa persona ha depositado en nosotros.

    Que si llevas un disfraz porque todos lo llevamos, que ese disfraz sea el mismo en la medida de la confianza que tengas con cada persona, pero no debemos cambiar los disfraces de manera radical con cada persona que nos encontremos, porque siempre hay alguien observándote sin que tú lo sepas… o coincidir con varias personas a las que les hayas mostrado una manera de ser tuya distinta frente a una misma situación…. Y lo que es peor, que hasta nuestros hijos podrían estar observándo y aprendiendo de qué forma te cambias la careta con ciertas personas, lo cual estaríamos siendo el mal ejemplo de lo que nuestros hijos, sobrinos, o pequeños de la familia, van a copiar mañana.

    Ser auténticos no significa contarles a todo el mundo la intimidad de tu vida, no…., ser auténtico significa, no mentir…. Cuando alguien nos pregunta algo que nos molesta, no deberíamos respondas con una mentira, más bien debemos responder algo como “no te voy a responder a esa pregunta porque pertenece a mi intimidad”…, en esta frase estamos siendo auténticos porque estaríamos contando la verdad sin ofender y sin tener que revelar nada personal.

    Ahí estás siendo una persona auténtica y dando un ejemplo fantástico para los más pequeños si están observándonos.

    Ser auténticos requiere atención en tener especial cuidado con las palabras que vamos a soltar por la boca. Recordemos que hablar es como sembrar semillas en la mente de los demás. Y eso puede ayudar o destruir la manera de pensar del otro.

    Las palabras pueden herir y también pueden sanar. Solo tienes que recordar aquella vez que alguien te respondió aquello y que te dejo mal…. Eso es lo que quiero decir. Que hay que tener mucho cuidado con lo que contamos, y de qué manera lo hacemos. No todos entienden lo que nosotros entendemos. Cada uno entiende la belleza de una manera distinta.

    La verdad con amor y el amor de verdad, siempre.

    Katriel Quin

  • Mis cuatro paredes!

    Cada mañana, mis ojos se abren lentamente y mi mirada se dirige directamente hacia el techo de mi pequeña habitación. Las delicadas sombras juegan en sus ángulos, recordándome una vez más que esta es mi realidad. Las cuatro paredes que me rodean, tan familiares y cercanas, son testigos mudos de mi día a día. En ese instante, mientras me encuentro entre la niebla del sueño y la vigilia, una pregunta se insinúa en mi mente: ¿qué significan estas paredes para mí?

    Deslizo mis pies sobre el suelo frío y me dirijo hacia la cocina, con la certeza de que esta rutina matutina es un regalo para mi existencia. Preparo mi desayuno, tal vez sencillo pero lleno de gratitud. Un aroma acogedor se desprende de los ingredientes que cobran vida bajo mi cuidado. Mientras mezclo los sabores en busca de equilibrio, mis pensamientos se desvían hacia esas cuatro paredes que me han abrazado en las noches oscuras y en los días brillantes.

    A medida que siento el calor de la taza entre mis manos, mi mente se llena de reflexiones sobre estas paredes. Me doy cuenta de que ellas son mucho más que una simple barrera física. Son un refugio, un lugar sagrado que me ha protegido de las tormentas externas y de las batallas internas. Han sido testigos silenciosos de mis alegrías y mis penas más profundas.

    Cada noche, cuando las sombras se alargan y las luces se apagan, es en este espacio donde encuentro paz. Aquí, las cuatro paredes se convierten en un lienzo en blanco donde puedo ser vulnerable y honesto conmigo mismo. Puedo llorar, reír, soñar y crecer sin miedo al juicio ajeno. Estas paredes me brindan el raro privilegio de ser yo mismo, sin filtros ni máscaras.

    Y así, mientras saboreo cada bocado de mi desayuno y siento la calidez del hogar en cada sorbo, mis ojos se llenan de gratitud. Agradezco por estas cuatro paredes que han sido mi refugio y mi confidente, que han compartido mis historias y mis secretos más preciados. Agradezco por la seguridad que me han brindado en un mundo incierto y en ocasiones hostil.

    Porque aunque estas cuatro paredes pudieran parecer simples y ordinarias, para mí son todo lo contrario. Son un símbolo de fortaleza, de pertenencia y de arraigo. Son un recordatorio constante de que, aunque pueda haber incertidumbre afuera, aquí dentro, siempre habrá un lugar donde puedo encontrarme y ser yo mismo.

    Y así, con la última gota de mi infusión, vuelvo mi atención al techo de mi cuarto y me encuentro agradecido por su constante presencia. Son las cuatro paredes de mi habitación, mi compañía más fiel y eterna, y en ellas encuentro la paz y la fuerza para enfrentar un nuevo día.

    La verdad con amor y el amor de verdad, siempre.

    Katriel Quin

  • La aceptación

    La aceptación es una actitud sana que debemos de cultivar 🌱.

    No se trata de resignación, sino de reconocimiento de lo que nos rodea, sea algo agradable o desagradable, siempre entendiendo que detrás de ello se encuentra nuestro propio ser, nosotros mismos, con nuestra calma y paz.

    Se que suena difícil, que algunas situaciones nos pueden volver locos, sin embargo, cultivar la aceptación es un gran paso para la liberación, la eliminación de la violencia y el amor hacia nosotros mismos.

    Un abrazo desde el corazón 🤗
    Katriel.

  • ¿CONSTRUIR MUROS O MOLINOS?

    En esos días en los que el viento sopla como si tuviera que ganar una competencia de soplos olímpicos ☺️ y amenaza con hacer volar hasta nuestras ideas más descabelladas, nos encontramos en un dilema de proporciones épicas. Por un lado, están aquellos que, atemorizados y sintiéndose como hojas en un huracán, se apresuran a construir muros tan altos que podrían competir con los castillos de los cuentos de hadas. Se aferran con uñas y dientes al confort de lo conocido, temiendo perder lo que han construido, soñando dormidos.

    Pero, ¡espera un minuto! ¡Brilla una luz al final del túnel, o más bien, al final del sendero del viento impetuoso! Hay otros, esos valientes y decididos, que en lugar de construir muros se embarcan en la excéntrica tarea de levantar molinos. Sí, molinos de viento, esos aparatos audaces que danzan enloquecidos al ritmo de las ráfagas, desplegando sus aspas como si fueran los movimientos de una coreografía extravagante en «Dancing with the Wind». 😍

    Así que cuando el viento sople con una ferocidad equiparable a la de un motor de avión, en lugar de amurallarnos como ermitaños inexpertos, construyamos molinos en nuestras vidas. Aprendamos a abrazar la incertidumbre y a convertir los desafíos en oportunidades de crecimiento y aprendizaje. Dejemos que nuestros corazones sean como esos molinos, capaces de tomar las dificultades y hacerlas girar hasta crear una fuerza que nos propulse hacia nuestros sueños, pero bien despiertos.

    ¡Ahí viene el vendaval! ¡Conviértete en maestro de la danza caótica! Construye molinos audaces y celebra la magnificencia de fluir en perfecta sintonía con el viento. Porque está claro que en cada huracán, hay una oportunidad para volverse más fuertes, más sabios y, sin duda, más auténticos en nuestra forma de ser. Así que no seas muro, sé molino y que tu existencia sea una oda al caos elegante y desafiante.🌬️💨 🍃🍃💃🕺🏼🩰🎵🎶

    La verdad con amor y el amor de verdad, siempre.

    Katriel Quin.
    🤍♾️4U

  • -¿QUÉ TE PASA? -Nada!

    El alma humana y sus recovecos para escondernos; sumergidos en lo más profundo del ser, donde se entrelazan sombras y luces, se encuentra esa pregunta que trasciende el tiempo: «¿Qué te pasa?» Y en el eco de la inquietud, nuestras bocas susurran un suspiro, «Nada».

    Pero, ¿qué oculta ese «nada» en su misteriosa brevedad? Es el velo tras el cual se esconden mareas de emociones, como olas ocultas en lo profundo del mar. En el silencio del «nada» se refugian los pensamientos que aguardan ser liberados, las lágrimas que anhelan ser derramadas, y las heridas que buscan sanar.

    En nuestra inmensidad interior, donde los ecos de la experiencia vagan y se encuentran, tememos desnudar nuestras verdades. El temor de ser juzgados, de ser incomprendidos se despliega como un frágil pétalo de rosa en el viento. Preferimos callar, preservar la paz, mientras nuestros sentimientos se retuercen en la vastedad de nuestro ser.

    El silencio también habla. En ese «nada» se encuentra el susurro de un corazón que lucha con sus propias tormentas, que se debate entre la vulnerabilidad y el resguardo. No es un rechazo, ni un enigma insoluble, sino un ruego implícito de comprensión y de espacio para explorar nuestras emociones a nuestro propio ritmo.

    Así pues, cuando nos preguntan «¿Qué te pasa?», la respuesta «nada» es una puerta entreabierta hacia un universo interior, un eco que invita al otro a acercarse con paciencia y compasión. Es en ese encuentro empático donde se gesta la posibilidad de sanar, de hallar el consuelo y la voz para expresar lo que yace oculto bajo la sombra de un aparente vacío.

    Así, entendemos que cada «nada» encierra un universo de emociones, perspectivas y sueños. Es un susurro que invita a la empatía, a la comprensión y a la dulce compañía de aquellos que se atreven a navegar a través de los misterios de nuestra existencia.

    La verdad con amor y el amor de verdad, siempre.

    Katriel Quin.

    💙♾️4U

  • TU MAESTRO ERES TÚ

    En el eterno viaje de autodescubrimiento y crecimiento personal, a menudo nos sumergimos en la búsqueda de un maestro iluminado, un guía virtuoso o una fuente de inspiración externa. Nos aferramos a libros, historias y las palabras de otros, buscando respuestas que parecen escaparse de nuestras manos. Sin embargo, llega un momento en que debemos recordar que cada uno de nosotros posee el potencial de convertirse en su propio maestro, guía y fuente de inspiración.

    Al acumular gurús y figuras de autoridad en nuestras vidas, podemos sentirnos tentados a creer que alguien más tiene las respuestas que buscamos. No obstante, debemos recordar que nuestras historias son únicas, perfectas e irrepetibles, al igual que las de los demás. No somos superiores ni inferiores, sino individuos con formas peculiares de ser, una capacidad única de comprensión y creencia, y una visión singular del mundo.

    En lugar de aspirar a convertirnos en maestros de otros, debemos adoptar la actitud de eternos aprendices. Abrazar cada experiencia, cada encuentro y cada lección como oportunidades para crecer y florecer. Entender que todos estamos entrelazados en esta maravillosa danza de la existencia, explorando y descubriendo en cada paso.

    Dejemos de buscar afuera lo que ya poseemos en nuestro interior. Somos nuestros propios maestros, guías y la mejor fuente de inspiración que podamos encontrar. Dentro de nosotros yace una sabiduría innata, una voz interior que no debemos ignorar ni subestimar. Conéctate con ella, escucha su susurro y permítele guiarte hacia tu auténtico propósito.

    Recordemos que cada uno de nosotros forma parte de la inmensa sinfonía de la vida, aportando nuestras melodías únicas y hermosas. Somos los encargados de narrar nuestra propia historia, de tejer los hilos de nuestra existencia con amor y consciencia. En lugar de buscar respuestas fuera, volvamos la vista al alma y descubramos la magia que llevamos dentro.

    Entonces, renunciemos a la idea de encontrar un maestro exterior o una fuente de inspiración externa. Seamos nuestros propios guías, aprendices incansables en el camino del crecimiento y la evolución. Abrazando la singularidad que poseemos y confiando en nuestra capacidad para forjar nuestro propio destino, descubramos pues, que tenemos todo lo necesario para crear una vida llena de significado y propósito.

    Así que, dejemos de acumular maestros y permitamos que nuestra luz interior brille.

    Recuerden que son luz, que son mágicos y pueden con todo.

    Abracen su peculiaridad, abran las puertas a una hermosa sinfonía de autodescubrimiento y crecimiento. Confíen en ustedes mismos y sean la guía que necesitan, pues al final del día, cada uno de ustedes es un ser de luz único, capaz de marcar una diferencia en el mundo.

    La verdad con amor y el amor de verdad, siempre.

    Katriel Quin.

  • VIVIR EN EL AHORA…

    El pasado ya no nos pertenece, ya que no somos la misma persona. Cada día al despertar, emergemos como una nueva versión de nosotros mismos. No deberíamos desperdiciar tiempo pensando en lo que pudo haber sido en el pasado, ya que solo nos entristece recordar lo vivido o lo que no experimentamos.

    Podemos recordar, pero no debemos mirar atrás, ya que si lo hacemos, no nos daremos cuenta de que solo al final de nuestras vidas comprenderemos estas palabras que estoy intentando explicar.

    Aquellos que han estado en esa línea saben a lo que me refiero. Despertar repentinamente de ese letargo en el que nos hemos quedado mirando al pasado sin siquiera darnos cuenta de que la vida es lo que sucede mientras pensamos en lo que ya no es, lo que ya se fue, lo que ya no suma…

    Es cierto que los recuerdos siempre vivirán en nuestra mente, porque recordar también es vivir, como solía decir mi abuela. ¿Es bueno recordar? Sí, pero debemos hacerlo con la atención puesta en el aquí y ahora, en el momento en el que nos encontramos. Ahí es donde ocurre nuestra vida, en el presente, en el hoy, no en el mañana ni en el pasado mañana, sino en el hoy.

    Si supieras cuántas cosas te estás perdiendo por estar pensando en lo que sucedió o en lo que sucederá, no nacerías, porque no te daría tiempo suficiente para crecer y vivir como adulto. El tiempo que perdemos es casi toda una vida, y eso es una tragedia inmensa.

    Somos un conjunto de recuerdos y momentos vividos, pero eso será cuando ya no estemos aquí, porque mientras estemos, debemos escribir cada día el libro de nuestra historia, aquel que nos entregan en blanco y que vamos llenando día a día con nuestras decisiones y acciones.

    Es muy importante vivir en el presente, ya que todo lo que decidimos hoy repercutirá en nuestro mañana. Si alguien más está tomando las decisiones por ti, es porque estás absorto en el pasado o aterrado por el futuro, y en ese caso, habrás entregado tu presente en manos de alguien más. Esto no debería ser así, ya que tu vida te pertenece y debe ser vivida por ti, tomando decisiones y actuando siendo tú mismo, con tus virtudes y defectos, con tus buenos días y no tan buenos. Vivir completamente en el pasado o en lo que vendrá en el futuro no nos permite apreciar la grandeza del regalo de la vida, del tiempo y el espacio en el que estamos transitando en este mismo instante.

    AHORA, siéntete respirar, observa todo a tu alrededor… ESTÁS VIVIENDO TU VIDA. Es un breve instante frente al universo, pero te pertenece. Quizás dentro de 100 años nadie te recuerde, por eso y más, toma tu vida y VIVE EN EL AHORA. Te mereces todo lo que el universo te ofrece, y mañana será otro día. No pienses en eso… porque tu vida no está en el mañana, tu vida siempre estará aquí, en el ahora…

    La verdad con amor y el amor de verdad, siempre.

    Katriel Quin.
    ❤️♾️4U