Categoría: Pensamientos que nos invita a despertar

  • LAS PERSONAS MÁS HUMILDES SON LAS MÁS FUERTES.

    Un Arcoíris bastante humilde para ser solo un reflejo de su narcisismo! Es un joya sin precio! Algo sublime.

    Un hombre honrado acepta sus miedos, sus resistencias y las fronteras de sus acciones. Es verdad que cada hombre tiene su límite, su capacidad de crecimiento y su destino. Pero no es honorable engañarse a sí mismo ni a los demás acerca de su verdadera posición en la vida. Un hombre no debe creer que es más sabio de lo que realmente es, pero tampoco debería detenerse antes de llegar a su verdadero límite.

    Cuanto más cerca esté un hombre de su límite, más valioso será como compañero para los demás y más podremos confiar en que es auténtico y verdaderamente presente. Lo que importa no es dónde está el límite de un hombre sino si realmente está viviendo su verdad en lugar de ceder a la pereza o dejarse engañar.

    Elige un aspecto de tu vida en el que te gustaría reflexionar, como tus relaciones personales, tu carrera, la relación con tus hijos o tu crecimiento espiritual. La idea es pensar en cómo tus miedos pueden estar influyendo en esa área seleccionada y cómo podrías mejorarla si superas esos miedos.

    Por ejemplo, en tu trabajo, piensa si hay algo que te detiene por miedo, como hablar en público o tomar nuevas responsabilidades. Si lograras enfrentar y superar esos miedos, podrías mejorar en esa área y, en consecuencia, en tu vida en general.

    Tu límite es ese punto en el cual no te permites llegar al final o donde no das lo mejor de ti mismo, permitiendo que tus miedos te dominen en lugar de enfrentarte a ellos. Es fundamental reconocer y abrazar tus límites para crecer como individuo y convertirte en un auténtico y valioso compañero para los demás.

    La verdad con amor y el amor de verdad, siempre.

    Katriel Quin

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  • Oír y escuchar no es lo mismo!

    Cuéntanos una habilidad secreta que tengas o que te gustaría tener.

    La diferencia entre oír y escuchar es más crucial de lo que a veces nos damos cuenta, y es toda una habilidad que vale la pena desarrollar. Reflexionemos juntos sobre cómo la verdadera escucha puede mejorar nuestras vidas y la sociedad en la que vivimos.

    Oír es un acto involuntario, una función biológica que nos permite captar sonidos y ruidos que nos rodean. Pero escuchar, por otro lado, implica prestar nuestra atención intencionada y consciente a lo que alguien dice, comprendiendo sus palabras y vibraciones emocionales, dejando así que su mensaje llegue a nuestra mente y corazón.

    En un mundo donde a menudo estamos distraídos y absortos en nuestros propios pensamientos, la habilidad de escuchar se convierte en un tesoro. Cuando realmente escuchamos a alguien, validamos sus emociones y preocupaciones, y comprendemos su perspectiva. Al hacerlo, establecemos una conexión profunda y transmitimos empatía y respeto hacia el otro.

    Por tanto, os invito a poner en práctica la escucha activa en vuestras vidas, para que podamos construir juntos una sociedad más comprensiva y unida en la diversidad. Recordad que cada conversación, cada diálogo y cada acto de escucha, lleva consigo el poder de transformar no solo nuestras vidas, sino también el mundo en el que vivimos.

    Fomentar la escucha activa en nuestra sociedad puede ser el catalizador para un cambio positivo. Una comunidad en la que todos nos escuchamos mutuamente es más tolerante, empática y colaborativa. Al dar importancia a cada voz y abrir nuestro corazón para escuchar, estaremos dando un paso hacia la creación de un entorno en el

    que todos puedan coexistir en armonía.

    La verdad con amor y el amor de verdad, siempre.

    Katriel Quin.