Hace mucho tiempo, en una casa pequeña y acogedora, vivía un niño llamado Tomás. A Tomás le encantaba jugar durante todo el día, pero siempre se asustaba mucho al acostarse en su cama, ya que pensaba que había un fantasma debajo de ella.
Por más que su madre le decía que no había nada que temer, Tomás no podía dejar de sentir miedo. Pero un día, cuando se acostó en su cama, algo extraño sucedió: el fantasma debajo de la cama se asomó y le habló.
Resultó que el fantasma no quería asustar a Tomás, solo se sentía muy solo y triste. Se llamaba Freddy y había vivido debajo de la cama durante mucho tiempo, pero nunca había tenido un amigo.
Tomás rápidamente decidió hacerse amigo de Freddy, y juntos comenzaron a pasar tiempo juntos todas las noches. Tomás incluso le leyó libros y jugaron juegos de mesa bajo la cama. Freddy estaba muy agradecido y feliz de tener un amigo.
Y así, llegó el cumpleaños de Freddy. Tomás quería hacer algo especial para él, así que organizó una fiesta sorpresa bajo la cama. A pesar de que se sorprendió al principio, Freddy estaba encantado con su fiesta y se divertía mucho.
Desde entonces, Tomás ya no tenía miedo de acostarse en su cama porque sabía que su amigo Freddy estaba allí para protegerlo. Y los dos siguieron siendo amigos durante mucho tiempo, disfrutando de aventuras juntos todas las noches debajo de la cama.
La verdad con amor y el amor de verdad, siempre.
Katriel Quin ~🤍♾️4U~
