“Cuando ya no sabemos qué creer”
Vivimos tiempos en los que la información nos cae encima por todas partes. Un día dicen una cosa, y al siguiente, justo lo contrario. Hay voces que gritan, otras que susurran, y entre tanta confusión, muchas personas terminan en un estado que ni siquiera saben nombrar: desconfían de todo, dudan de todos, y al final se sienten perdidas, sin saber dónde poner su atención ni qué camino seguir.
Esto no es casual. Es algo que está muy estudiado y que funciona muy bien para que la mente humana se bloquee. Cuando entramos en ese estado, dejamos de mirar dentro de nosotros y empezamos a mirar fuera, buscando respuestas en un mar revuelto donde es difícil ver con claridad.
Hoy solo quiero recordarte algo sencillo: no estás solo en este lío, y no eres menos que nadie por sentirte así. A muchos les pasa. Pero también es cierto que, si paramos un momento, respiramos y volvemos a escuchar la voz tranquila que todos llevamos dentro, podemos empezar a distinguir entre el ruido y lo verdadero.
No hace falta desconfiar de todo, ni creerlo todo. Basta con volver a conectar con ese sentido común que a veces se nos adormece entre tanta saturación. Y poco a poco, sin prisas, la niebla se va aclarando y cada uno encuentra su propio norte.
No estoy aquí para decirte qué pensar. Solo para recordarte que es posible pensar por ti mismo, sin miedo y sin ruido. Y que a veces, el primer paso no es buscar más información fuera, sino hacer silencio dentro.
La verdad con amor y el amor de verdad, siempre.
katriel Quin.

Deja un comentario