A veces, tenemos que aceptar que somos responsables de permitir que otros nos hagan daño. Nos hemos desahogado con las personas equivocadas, compartiendo nuestras luchas y preocupaciones sin pensar en las consecuencias. Aprendemos que no todos están capacitados para conocer lo que sucede en nuestras vidas. No podemos abrirles las puertas de nuestros problemas, ya sean con nuestra pareja, hermanos, hijos o amigos.
Es fundamental que antes de hablar, reflexionemos bien sobre lo que compartimos y, sobre todo, a quién se lo decimos. Hay demasiadas almas vacías en este mundo que pueden aprovecharse de nuestra vulnerabilidad. Debemos proteger nuestros sentimientos y ser más selectivos con quienes eligen entrar en nuestro mundo.
LA VERDAD CON AMOR Y EL AMOR DE VERDAD, SIEMPRE.
Katriel Quin.
💜♾️4U.

Deja un comentario