SERIA UN MUNDO SIN MI.

Describe cómo sería tu vida en un universo paralelo.

Si tuviera la oportunidad de vivir en un universo paralelo, elegiría, con toda sinceridad, no haber nacido. La vida, aunque rebosante de belleza, se convierte a menudo en un camino espinoso, un sendero que se recorre entre el bullicio de personas apresuradas, más preocupadas por cómo se ven que por lo que realmente son.

En un mundo donde las expectativas sociales resuenan con fuerza, me pregunto si realmente hay razones suficientes para quedarme. Me encuentro en un entorno donde la justicia parece ser solo una ilusión, y las reglas que deberían unirnos en igualdad, a menudo se convierten en herramientas de separación. A menudo, me siento como un viajero en esta vida, como si hubiera llegado aquí sin haberlo elegido, y sin un deseo de regresar a este mundo. Preferiría permanecer en un lugar donde encuentre paz y serenidad, sin un ferviente deseo de volver.

Si todo fuera diferente, sería maravilloso; y nos iríamos de este mundo con una imperiosa necesidad de volver a nacer.

Es cierto que hay personas que son felices y que tienen ese deseo de regresar, pero aún así, me atrevería a decir que, a pesar de la felicidad que puedan experimentar, el precio que se paga en esta vida es demasiado elevado. La culpa no recae ni en el universo ni en nuestras elecciones, sino en cómo la libertad ha sido manipulada por la mano del hombre. Si no fuera así, entonces todo podría haber sido diferente y quizás desearíamos volver a nacer.

Si tuviera la fortuna de imaginar un nuevo destino, anhelaría forjar un lugar donde todos pudiéramos ser libres de ser, un espacio donde cada corazón palpita al unísono, y donde las divisiones y jerarquías se desvanecen en la bruma. En esa realidad, cada ser sería reconocido por su singularidad, en un vasto abrazo de comprensión y compasión. Quisiera un universo donde nadie se sienta superior o inferior, porque todos compartimos la misma esencia vibrante.

Si existe una energía que nos da vida, que nos entrelaza en un mismo tejido, entonces cada uno de nosotros alberga en su ser un fragmento de esa fuerza universal. Sería mi deseo que en este nuevo mundo aprendiéramos a vernos como partes de un todo. Vivir no debería ser un peso, sino un viaje de descubrimiento, un camino hacia el amor y la conexión genuina.

A menudo, me doy cuenta de que vivir en la ilusión de que todo está bien, mientras que la inseguridad y la incertidumbre nos rodean, solo causa daño. La verdadera vida no debería ser una carrera frenética por la aprobación ajena, sino un profundo encuentro con nosotros mismos y nuestros anhelos más auténticos. Ser conscientes de lo que somos y de hacia dónde nos dirigimos es esencial para poder evolucionar.

Por lo tanto, en este universo alternativo que imagino, la existencia estaría marcada por la serenidad y la libertad, donde cada paso hacia la autenticidad se celebre, y donde cada ser encuentre su camino sin la carga de expectativas. Aquí, vivir sería un regalo, cada día una oportunidad para crecer, sanar y florecer, lejos de la presión de un mundo que no permite que seamos quienes realmente somos.

La verdad con amor, siempre.

@katrielquin.

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