LA TIMIDEZ DE LA CORONA

En los frondosos bosques de la naturaleza, existe un delicado baile que ocurre entre los árboles, una danza silenciosa que lleva consigo el respeto y la armonía. En esta sinfonía verde, los árboles poseen un conocimiento ancestral, una sabiduría que les guía a evitar la competencia desmedida por el espacio y los recursos vitales.

Imagina por un momento, las copas de los árboles que se acercan y se tocan, como si quisieran entrelazar sus ramas en un abrazo fraternal. Sin embargo, en un gesto de nobleza y elegancia, las ramas detienen su crecimiento unos centímetros antes de invadir el sagrado espacio del otro árbol.

Es aquí donde surge la «timidez de la corona», un acto de profundo respeto y equilibrio en el reino de los árboles.

Cada árbol reconoce la unicidad del otro, comprende que tienen sus propias raíces hundidas en la Tierra y sus propios sueños que hacer realidad. Así, en una danza de sombras y luces, la «timidez de la corona» permite que cada árbol encuentre su lugar bajo el sol, beba del néctar de la vida y florezca en todo su esplendor.

En este acto fascinante y sereno, los árboles nos enseñan una lección valiosa: la importancia de respetar y honrar el espacio y la individualidad de los demás. Nos invitan a reconocer que no necesitamos competir ferozmente para lograr nuestro crecimiento y éxito, sino que podemos florecer en nuestra propia magnificencia sin invadir el espacio sagrado de otros.

Que esta maravillosa danza de la «timidez de la corona» nos inspire a abrazar la diversidad, a respetar los límites y a vivir en armonía con la naturaleza que nos rodea. Que encontremos en estos árboles silenciosos maestros de sabiduría y nos volvamos más conscientes de nuestro papel como guardianes de la tierra que compartimos.

La verdad con amor y el amor de verdad, siempre.

Katriel Quin.

❤️♾️4U

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