Siempre he creído que la vida es un camino que recorremos desde el momento en que nacemos. Cada uno de nosotros tiene que encontrar el suyo, en este mundo, que seguramente está lleno de desafíos y dificultades, pero también de momentos de felicidad y satisfacción personal.
Vivir es un camino, que se vive caminando, es avanzar cada día con una actitud inquebrantable y proactiva, aprendiendo de cada experiencia que se nos presente y superando los obstáculos que se nos atraviese en el camino. No es fácil, pero en mi opinión, lo más importante es perseverar y seguir adelante, a pesar de las dificultades que puedan presentarse.
De esta manera, podemos ir forjando nuestro propio destino y moldeando nuestra propia vida, tomando decisiones que nos permitan avanzar en la dirección que queramos y nunca dejando de aprender y crecer como seres humanos. Pues nunca se pierde, siempre se aprende.
Pues eso, que la vida es un sendero de baldosas amarillas, o del color que tú quieras, con baldosas o sin ellas, cada uno de nosotros tenemos que disfrutarlo. Ya que vivir es un regalo que se nos da una sola vez en este espacio tiempo de la existencia.
Día a día encontraremos a otros peregrinos y muchos otros nos encontrarán, seremos siempre aprendices a tiempo completo y sin darnos cuenta alguna veces seremos maestros…
Que lo que importa no es llegar a Oz, pero si es fundamental cultivar un corazón noble que nos permita amar y sentir empatía hacia los demás seres vivos.
También es importante desarrollar nuestra capacidad de discernimiento para encontrar el equilibrio entre el bien y el mal, siendo seres sintientes y pensantes capaces de tomar decisiones sabias.
Asimismo, es esencial tener valor y coraje para enfrentar nuestros miedos y errores, ya que muchas veces nosotros mismos podemos ser nuestro peor enemigo.
Y finalmente, es importante valorar y mantener cercanos a aquellos que amamos, pues el amor y el compartir momentos con nuestros seres queridos será sin duda lo más hermoso y enriquecedor que podamos experimentar en este camino llamado vida.
La verdad con amor y el amor de verdad, siempre.
Katriel Quin

Deja un comentario